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Lucas Alonso Escritor

sábado, 1 de agosto de 2020

Cuento: ''Jack'' del libro ''Una Construcción Simétrica'' 2012

Jack

 

I

 

En una mañana de primavera, el sol jugaba con las hojas de los árboles cercanos y, en los pastos del bosque, crecían algunas violetas silvestres.

    El día estaba muy luminoso y, mientras contemplaba de pie la naturaleza que lo rodeaba, Jack descansaba a gusto.

    Vivía en paz consigo mismo y un sentimiento de unión con el Universo lo embargaba.

    Era parte del bosque. Su nombre, que aceptó sin condiciones, lo sentía muy parte suya. Estaba orgulloso de él. Orgulloso de tener el mismo nombre que su amigo.

    Dos gorriones se acercaron a sus pies. La primera visita de la mañana. Aceptó la compañía de los gorriones, mientras estos daban pequeños brincos a su alrededor.

    La tarde pasó y siguió en el bosque pues no tenía a dónde ir. Las estrellas aparecieron y unos visitantes surgieron caminando en dirección a Jack.

    Eran dos hombres que, lentamente, y a un paso que se podría llamar esquivo, caminaban hacía donde él se encontraba. Se detuvieron a sólo diez metros. No parecían haberlo visto.

    En el silencio del anochecer, Jack podía escucharlos y, con un poco de perspicacia, cosa propia entre los suyos, notó que el más alto era el mayor. Tenía barba negra y acariciaba su barba como si con eso lo hiciera parecer más inteligente. Luego, guardó su mano izquierda en el bolsillo del enterizo de jean. El otro tenía pelo corto y lacio, llevaba un traje de vestir azul oscuro, camisa blanca a medio desabrochar. No llevaba corbata puesta.

    Por lo que pudo escuchar, el de traje se llamaba Paul y trabajaba en la financiera del pueblo, a unos cinco kilómetros del lugar.

    El hombre con camisa y pelo corto trataba de hacerle entender algo a su compañero:

    —Te digo que ya no tiene familia. Nadie más que un tío millonario que vive en Europa, y no lo ve desde hace años.

    —Pero si… —el otro lo interrumpió haciendo un ademán—. Pero si…

    —Nada. Hace dos años, cuando fue el funeral de su abuelo, aparte de él, todos los que estábamos éramos gente del pueblo.

    Con toda la pinta de montañés, entero de vaquero, barba larga y no muy seguro de la idea de su compadre igual dijo:

    — ¿Cuál es el plan?

    El hombre de traje, a sabiendas de que ya tenía al otro convencido, guardó silencio ante la pregunta. Se acomodó las solapas del traje azul y, como si fuera a dar un discurso de fin de año, se paró bien derecho —Como sabes, lo conozco desde chico, es más, fui a la escuela con él. Nunca soporté su estúpida bondad. Pero… bueno, eso es otra cuestión. Siempre se manejó mal en los negocios —ahora le sonreía a su compañero—. Hasta podríamos estafarlo todo el resto de su vida sin que el chorlito sé diera cuenta.

    —Entonces, ¿no sería mejor que?… —el otro no lo dejó terminar.      Lo miró con cara de lobo que encuentra su Caperucita perdida y, cuando vio que su compadre no hacía intento alguno de continuar, se dispuso a seguir. Estaba claro que, si había un jefe, ése era el de traje.           

    —Lo haremos a mi modo, será muy simple. En la oficina tengo los papeles con la herencia, que le hice firmar la semana pasada. Como lo preveía, el muy tonto firmó sin leer. Le dije que eran los últimos documentos de la herencia de su abuelo.

    —¿Está tu nombre en ellos, Paul?

    —Por supuesto, la herencia de todo el campo, con el ganado, la casona… hasta los perros —el otro rió festejando a su compañero.                 

    —Bueno, Henry no te preocupes por tu parte, luego que…

    Un ruido de pasos se escuchó no muy lejos, y el otro se detuvo.

    —¿Escuchaste eso Paul?

   —Sí… será mejor que sigamos mañana a la misma hora. Tú ve por allá y yo volveré por donde vinimos. Hasta mañana, Henry.

    —Hasta mañana, Paul. 

II

Despertó con el alba. La mañana se fue despejando con el correr de las horas y Jack siguió en el bosque dándole vueltas a sus pensamientos. Veía la brisa ir y venir, contemplaba a las aves en sus recorridos de árbol en árbol. Se quedó toda la tarde esperando a que volvieran los dos hombres del anterior.

    El primero en llegar fue el hombre de barba, Henry. Salieron las primeras estrellas, los últimos colores solferinos del atardecer desaparecieron y el montañés se puso a dar vueltas por las inmediaciones.

    Por lo visto, no llevaba reloj, y estaba impaciente. Se tocaba la barba, daba grandes pasos por los pastizales.

    Esperó casi media hora, y el otro no aparecía. Cuando llegó, vio que llevaba un traje celeste con la misma camisa del día anterior. Traía un pequeño maletín color café.

     —¡Viniste!

     —No te iba a fallar.

    Luego de hablar algunas banalidades sobre las tareas de aquel día, el hombre de traje se dispuso a seguir con el plan.

    —Los papeles están listos; sólo hubo una pequeña variante                 —interpuso una mano para que no lo interrumpiera—. Ahora somos tres.

    — ¿Cómo que tres? Pero… ¡En qué va a acabar esto, Paul!

    —Déjame explicarte —el otro hizo un gesto apesadumbrado y afirmativo con su cabeza—. Nunca se me ocurrió que podría suceder esto.

    — ¿Qué?

    —Ayer a la tarde, estaba por traer el original, y una copia de la herencia firmada. Pero, a último momento, la duda me atrapó… y ya sabes cómo es eso…

    —No es buena consejera.

    —Exactamente. Dejé los papeles en el escritorio. Hoy a la mañana llegué a la oficina, y alguien ya había abierto la puerta. La primera persona que se me cruzó por la cabeza fue Carol que podría haber leído los papeles. Cuando entré, estaba haciendo lo que tanto temía,  y me miraba con los papeles en la mano. En ese momento, se me cruzaron mil ideas, pero solo dos soluciones posibles. Una era matarla a ella también. Ya sabes cómo es Carol.

    —Sí, está bien buena.

    —No, tonto, lo que quiero decir es que no es una mujer de muchas vueltas. Enseguida le expliqué todo lo que habíamos planeado. Accedió, si recibía el treinta y tres por ciento de las ganancias del campo.

    —Bueno, como dice el dicho, lo hecho, hecho está. Entonces, ¿cuál es el plan?

    —Ya ideé los últimos detalles con el agregado de Carol. No le va a salir tan barato —dijo, enfatizando las dos últimas palabras, y el otro hizo un gesto como si fuera lo más obvio—. Tendrá que ganarse su parte haciendo de campana en la puerta de la estancia. Llegaremos a las seis de la mañana en tu camioneta. Mientras nosotros recorremos a pie los últimos trescientos metros hasta la casona, ella se quedará en la entrada, con la camioneta en marcha por cualquier imprevisto. Tocaremos la puerta y, cuando nos abra… pasamos como si estuviéramos de visita con la excusa de algún negocio. A la primera oportunidad, a una señal mía, tú le inyectas el veneno. Llevaré una segunda jeringa, por si se complica.

    El montañés, no muy convencido de lo último, igual dijo:

    —Y Jack será historia.

    Los dos rieron, mientras a Jack, le recorría un escalofrío por todo el cuerpo. La víctima era su amigo, el que le había dado un nombre a él, que no tenía ninguno. Debía avisarle. Pero, ¿cómo?

    Mientras los dos hombres se alejaban, arreglando los últimos detalles de su malévolo plan, sintió toda la impotencia que nunca antes habría sentido.   

    Aquella noche, Jack durmió intranquilo y despertó al amanecer con toda la congoja que se puede sentir, cuando se tiene la certeza del peligro que corre un ser querido y nada se puede hacer.

    A media mañana, volvieron los dos hombres trayendo, con mucho esfuerzo, un gran costal. Lo arrastraban por el bosque, y llevaban cada uno unas palas al hombro.

    —¿Dónde? —preguntó el montañés.

    El otro sé acercó a Jack y una sonrisa malévola se le dibujó en el rostro. 

    —Acá.

    —Pero, ¿si lo descubren?

    —No te preocupes por eso. No perdamos más tiempo.

    Durante un buen rato cavaron en el lugar y, poco después, tiraron el pesado costal al pozo.

    Después pusieron una capa de pasto y la única diferencia que se veía era una nueva y pequeña elevación en el terreno. Fuera de eso estaba como antes.   

    Sabía quién estaba en el costal y lloró en silencio…

    A los cinco minutos, el ruido de una camioneta a toda marcha se oyó a lo lejos.  Momentos después, a unos veinte metros de Jack, la camioneta coleaba en la tierra, y frenaba.

    —¡Vamos! ¡Rápido! Todo ha salido mal —gritó una muchacha desde la camioneta.

    Los dos hombres se miraron por un momento y, sin dudar, corrieron rumbo al vehículo, mientras éste salía como había llegado.

    Jack no pudo terminar de entender todo lo que sucedía cuando llegó más gente. Esta vez, un gran auto azul del que bajaron cuatro hombres. Tres de ellos eran oficiales, mientras que el último, llevaba puesto un traje negro y un impermeable encima.

    —La señora Blanck dijo que iban en ésta dirección.

    —Pero yo no creo…

    —Piense una cosa, Fernández, llevaban un costal. ¿Qué cree que llevaban en el costal? —dijo el hombre de impermeable a uno de los oficiales.

    —. Sí ya sé, ya sé—respondió el otro.

    El de impermeable caminó como dudando hacia Jack y su rostro, al ver el nombre, quedó paralizado.

    —¡Vengan, miren esto! —los otros se acercaron y, como fotocopias, quedaron con la misma expresión atónita.

    —¡Busquen por alrededor!

    Con la orden del hombre de impermeable, los tres oficiales, se pusieron a trabajar al momento mientras una traía una pala. Luego de mover un poco la tierra, volvieron todo a su lugar.              

    Como si la obra de los malhechores hubiera tenido cierto sentido y planificación, los cuatro hombres quedaron pensativos.

    Como si hubiera estado preparado por años, el nombre permanecía tallado en el tronco.

    Era su árbol preferido, el lugar del bosque de su niñez. Ahí se sentaba a leer o, simplemente, a escuchar a la naturaleza, y comentaba con su amigo de largas ramas, jugando, tal vez, a que él lo escuchaba.

 

III

 

Por muchos años no hubo días como aquellos, en ese bosque del Estado de Colorado.

    Los árboles nunca olvidaron al muchacho que contaba cuentos en voz alta y, cada tanto, le pedían a Jack el único árbol con nombre. Que contara otras cosas de aquel muchacho.

    Cómo, a los seis años, con el cuchillo que su abuelo le había regalado para su cumpleaños, talló en grandes letras su nombre en el frondoso tronco.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


jueves, 23 de julio de 2020

Les dejo la contratapa de mi nuevo libro: ''El Planeta Jana''





miércoles, 15 de julio de 2020

Un poco de mi vida personal


Como ya muchos saben vivo en pareja desde hace varios años en Ciudad Celina. Uno de los barrios linderos con la ciudad de Buenos Aires. Aparte de mi compañera humana, la artista Mariana Alejandra Méndez, tengo de compañeros al gato Lolo y a Blacky, un perro labrador negro. El otro día, Blacky no estaba y con Mariana y Lolo, tomamos la decisión de plantar algo en dos canteros vacíos que están  delante de nuestro departamento. Mariana tomó las fotos y el Sol y Lolo me ayudaron. 



















Seguiremos con mas plantitas y de yapa como se dice por mis tierras, un vídeo de ''caminos de Celina'', así conocen mejor mi barrio.





  


sábado, 4 de julio de 2020

Seguimos subiendo videos de hace un tiempo...


Acá les dejo ''El Universo depara sorpresas'', un micro cuento perteneciente al libro Laberinto filmado en Punta Lara con cámara de la artista Mariana Alejandra Méndez.  






domingo, 28 de junio de 2020

Un poco de historia de ''El Metro de Terciopelo''


En el desarrollo de un proyecto de entrevistas como: ''El Metro de Terciopelo"', hay momentos históricos y este fue uno de estos. Con ustedes: Héctor Urruspuru. Uno de los mas importantes referentes culturales y poéticos que tiene esta tierra llamada Argentina. La trayectoria de Héctor trascendió nuestras fronteras. Entre sus creaciones, cuenta con el famoso y conocido evento: ''Maldita Ginebra'', que ya lleva 20 años andando y que siempre se expande y se transforma. En esta entrevista, tendrán la oportunidad de escuchar la voz, la poesía y el pensar de Héctor Urruspuru.




martes, 9 de junio de 2020

Didgeridoo el verano pasado en la Ciudad Marcos Paz


En esta época de cuarentena planetaria, uno se encuentra a uno mismo y también encuentra cosas que quedaron en el tintero como este video de tres minutos de un gran tipo, pues hablé con él y cuyo nombre no recuerdo, tocando el didgeridoo en la Feria Verde de Marcos Paz. 



lunes, 1 de junio de 2020

Me dieron un hermoso diploma litarerio



Me dieron un hermoso diploma literario y esta fue mi devolución: En estos momentos tan difíciles para todos, es un inmenso honor recibir este diploma y reconocimiento a lo que con tanta pasión y esfuerzo me dedico. Muchas gracias a todos, en especial a Víctor Justino Orellana, a Christian Malattia y a todo el grupo del Galpón Cultural de Tapiales por su labor desinteresada en promocionar la palabra argentina.  



domingo, 31 de mayo de 2020

Texto: ''Recuerdo a Brigada A"



                                                I

Recuerdo que allá por el 84’, daban Brigada A en la tele. A mí me gustaba y aparte tenía el aval del almacenero de la cuadra, que era un tipo pelirrojo que parecía el quinto o el sexto integrante de los magníficos.
     El almacenero a mi madre siempre le decía las bondades de una serie donde nunca moría nadie. Solo había falsas piñas y una banda sonora que decía:
     ---Pam, param pam… pam, pam, pam… parabam, parampam, pam parabam pam…
     La serie en sí, se trata de cuatro tipos más una chica que viajaban en una camioneta, con una gran ‘’A’’ roja a su costado. La manejaba un negro forzudo con un corte de pelo punk, lleno de collares que se llamaba: ‘’Mario Baracus’’. Mario, siempre estaba de mal humor y como sabía que nadie se le iba a hacer el malo y estaba en contra del cartel bancario. Llevaba su oro colgado en cadenas y en anillos. Otro personaje era Murdock que tenía una relación conflictiva con ‘’Mario Baracus’’. Face y John Hannibal, trataban de parar las peleas de los otros dos.
    Faceman o Face, para los amigos. Era el fachero que se ganaba las minitas. En los capítulos siempre se transaba una. Ese era otro sketch: Ver como faceman, con su simpatía, se ganaba una chica. Por último, estaba el capitán: John “Hannibal’’ Smith, que siempre tenía un habano en su boca. Y no nos podemos olvidar de la hermosa Amy, la chica que se integró al equipo, la cual era periodista y gracias a ella, los cuatro magníficos obtenían información valiosa cuando la necesitaban.
    En definitiva la serie se trataba de cuatro locos más una chica inteligente y hermosa que con una imaginación estilo Macgiver, construían trampas donde caían los malos.
En esa época yo era inocente, pero con los años medité en la serie y saqué mis conclusiones.

                                                      II

El capitán, durante la guerra había ayudado a los vietnamitas a que hicieran una nación anarquista y esa era la razón de que fueran perseguidos por el ejército de EEUU. Aparte el capitán Smith, siempre tenía un habano en su boca, porque era amante de la revolución cubana.
    Al finalizar la guerra, llegaron a su país pero el gobierno Vietnamita los denunció por conspiranoicos y empezaron a ser perseguidos.
    Como consecuencia de la buena atención del Viet Cong, Mario Barakus había engordado. Murdock había quedado medio loco por fumar mucho opio y Face, que se ganaba todas las vietnamitas, ya en su propio país, siguió con su onda ganadora.
    Una vez regresaron, como todos eran cómplices de haber hecho lo que ya sabemos, mientras eran perseguidos por el ejército, se dedicaron a ayudar a gente que era maltratada por la mafia y el cartel bancario.
    El mal humor de Mario, era causa de que no podía seguir con su antigua dieta tipo luchador de sumo que le daban los vietnamitas. Por último y lo más difícil de descifrar, la ‘’A’’ del costado de la camioneta, era de Anarquía y aclararé que    ‘’Los cuatro magníficos’’, siempre negaron ser anarquistas, en realidad, ‘’Los magníficos”, eran comunistas que estaban en contra del cartel bancario. Ahora solo falta la versión oficial de la serie que dice así:

                                                     III

Durante la Guerra de Vietnam, el coronel Samuel Morrison ordena al A-Team que ataque el Banco de Hanoi para ayudar a la finalización de la guerra. El A-Team completó la misión con éxito, pero al volver a la base estadounidense, la encontraron en ruinas por un ataque del Viet Cong. Como no se pudo demostrar que cumplían órdenes de un superior, fueron encarcelados por el ataque al banco, pero no tardaron en fugarse.





sábado, 9 de mayo de 2020

Esta nota me la realizó Tom Lupo allá por el 2012


Corría el 2012, año de las profecías Mayas. Ese mismo verano, después de una entrevista que me hizo el amigo y periodista Ezequiel Abalos. Eze me invitó a acompañarlo a Radio Nacional para dejar un disco de Os Picantes, su banda de rock. Cuando estaba ahí me dijo: ''Porqué no dejás un ejemplar de Una Construcción Simétrica''. Así lo hice. Nunca pensé que me llamarían. Tiempo después, Gabriela Borrelli, también un referente de la poesía, me escribía un mail invitándome al programa Nocha tras Noche con el gran Tom Lupo. 
           ¡Hermoso viaje por la Galaxia hermano Tom!






lunes, 4 de mayo de 2020

Acá les dejo algunos de mis libros en Amazon en versión Kindle

''La Vida con un Duende'' envío gratis en CABA


En estas época de pandemia, para que viajen con su mente 

y espíritu a un mundo lleno de duendes, les comparto una 

de mis novelas:



viernes, 1 de mayo de 2020

Un honor haber sido parte de esta antología de poesía argentina



En este tiempo tan particular, una felicidad ver algo tan grande y maravilloso hecho realidad. Y por supuesto, haber sido parte. Gracias Víctor Justino Orellana. 




sábado, 25 de abril de 2020

Una hermosa entrevista



El día 16 de abril pasado, tuve la suerte de que me hicieran una hermosa entrevista Patricia y Ricardo de: ''Treinta mil veces literatura''. La subieron a YouTube, acá se las paso:




Un lindo cuento para la cuarentena



En varios países, incluidos el mio, Argentina, seguimos en cuarentena. Por eso, que mejor que escuchar un lindo cuento para pasar un buen rato. Y si es leído por el mismo autor, tal vez, mejor todavía. A continuación les dejo: 
   
                      ''La casa rodante de dos pisos''


  

jueves, 16 de abril de 2020

¡Hoy estuvimos al aire en Quarantena Indep!


Hoy fue otro día de cuarentena planetaria y en esta etapa de encierro, tuve el honor de estar al aire en dos programas: Primero empecé a las 2200 hs en ''Quarantena Indep'' con el amigo Jorge Flores de conductor y quien escribe de columnista. Luego a las 2230 hs me llamaron para entrevistarme Patricia Suñer y Ricardo Montarte del programa ''Treinta mil veces literatura''. Después de esta entrevista, seguimos con Jorge con ''Quarantena Indep'' con invitados, charla y buena música hasta la 100 hs. Ahí corté y Jorge siguió trasmitiendo un par de horas más. 
    En unos días subo el audio de todo este mega programa. Abajo les dejo el flyer:



·     

jueves, 9 de abril de 2020


A veces suceden cosas maravillosas como alguien que te recuerda que una vez te dijo que iba a hacer un video con un cuento tuyo ¡Gracias Juani Fernandez!



lunes, 23 de marzo de 2020

Una viñeta de ficción para estos tiempos difíciles


En este mundo, por momentos, pareciera que nadie sabe 
bien que sucede. Y como ante la adversidad, solo queda seguir adelante, les comparto esta pequeña obra, titulada: 

El Polo Sur Marciano


sábado, 21 de marzo de 2020

El Metro de Terciopelo Vol. 77



En este momento particular que vive el mundo. Desde ciudad Celina, argentina, les dejo una nueva emisión del Metro de Terciopelo, esta vez vol. 77



viernes, 20 de marzo de 2020

Canción anti-coronavirus








domingo, 8 de marzo de 2020

Esta fue la presentación del libro ''190 Días para viajar''


Dejo el video de la presentación del 

libro de Mariana Evelyn Mendietta 

realizada por Pocket Editorial  






jueves, 13 de febrero de 2020

Texto catártico del último Slam Capital ''Chau Macri"



Texto de mi autoría leído en el último Slam Capital ''Chau Macri'', organizado por Diego Arbit, Juan Xiet y Mhoris Emma en Panda Rojo Espacio Cultural.




martes, 11 de febrero de 2020

¡Llegamos a la Feria Verde de Marcos Paz!



Ustedes se preguntarán: ¿Que es la feria verde o porqué se llama así? Primero les diré: Que se llama Feria Verde porque se realiza en el Jardín Botánico de la ciudad argentina de Marcos Paz. 
     Esta pequeña ciudad, rodeada de hermosos campos, se encuentra a 45 kilómetros de la gran ciudad de Buenos Aires y se destaca por ser una ciudad verde. Entonces, imaginen lo que debe ser su jardín Botánico. Sí, acertaron, un hermoso lugar muy verde donde, entre otras cosas, el primer sábado de cada mes, sucede un hermoso encuentro de artesanos llamado Feria Verde. Hacia allá fui con la hermosa Mariana Alejandra Méndez con las runas de Mariana, mis libros y los de nuestra editorial. Trataremos de estar todos los meses. Dejo un enlace al blog de la editorial y algunas fotos: 

                        pocketeditorial.blogspot.com 

















domingo, 29 de diciembre de 2019

Despedimos el año en Despierta Espacio


Este 2019 junto a dos personas maravillosas como Rodo Lambaré y 

Leo Cappuchi, se dio inicio a: ‘’Pochoclos en la Luna’’, del cual tuve 

el honor de ser parte. Este 26 de diciembre junto a gente como 

Mariana Alejandra Méndez, Pako Rizzo y Alfonso Beuter y muchos 

más y a pesar de una intensa lluvia, sucedió una hermosa despedida 

del año. Gracias Leo y Rodo por brindarnos tanto. Gracias gente de 

Despierta Espacio por brindarnos tan hermoso lugar.            





















Pako Rizzo


     

lunes, 23 de diciembre de 2019

¡Despedimos el año con Pochoclos en la Luna!


"Pochoclos en la Luna'', es el evento que bajo la conducción de Rodo Lambaré, desde hace unos meses participamos junto a Mariana Alejandra Méndez, algunos jueves desde la media noche en "Despierta Espacios". Av. Federico Lacroze 3578. Por eso, este jueves 26 de diciembre, hacemos la despedida: