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Lucas Alonso Escritor

miércoles, 28 de marzo de 2018

¡Esto pasó en Circuito edición 223!

En Circuito, uno cuenta con 10 minutos para leer, cantar, hacer una canción, una actuación o manifestarse de la manera artística que mejor nos parezca. Por mi parte, decidí leer tres textos cortos:  La poesía: "Círculos Infinitos" y los cuentos: ''El Ermitaño Ingles" y ''Soy un mosquito".  
    Cámara de mi hermosa compañera: Mariana Alejandra Méndez.





martes, 27 de marzo de 2018

¡Hoy voy a recitar a las 2400 hs en Sarmiento 3096!


¡Hoy a la noche voy a recitar en este hermoso y conocidisimo evento! Muchos artistas. El que pueda: ¡No se lo pierda!


sábado, 24 de marzo de 2018

¡Este Lunes a la media noche podés tener un encuentro sideral!

Este Lunes a las 2400 hs antes de que comience el día Marciano o Martes, podés tener un Encuentro Sideral en Gallo 333, CABA. 
    Los espero en este contacto programado. 


  

Cuento del sábado: El Planeta Amarillo





I

En aquel bello planeta de desiertos extensos y cielos sin nubes, en una de las tantas formaciones rocosas del país de Kumbu-La, vivía un científico de la abstracción. Morlo era su nombre, y desde la terraza de arenisca de su casa, observaba los rayos de Alberta que llegaban a la cueva. Descansaba con una taza de té de cactus, en su mano derecha delantera. Era un momento de calma y placidez, hasta que una ráfaga de viento le hizo recordar la fantástica historia de su especie. De aquellos gráciles seres cuadrúpedos que, en épocas pasadas, corrían por los bajíos de altos follajes. De aquellas primeras aventuras de los antepasados por los extensos desiertos de su mundo.
    El paisaje hipnotizaba al científico, mientras sacaba la cuenta de que hacía unos 102.000 giros de Amarillo a Alberta, su pueblo, gracias a una antigua y venerada civilización galáctica, había tomado conciencia. También, en el paisaje de la ventana, se veía cientos de unas flores muy particulares. Morlo sabía que, según antiguas historias, estas  flores, habían sido creadas por la misma civilización, que otrora le diera conciencia a su pueblo. Sabía que esta civilización, en busca de un destino, había partido rumbo a las estrellas.
    El pueblo de Morlo tenía otro legado de esta misteriosa civilización: el idioma y el nombre de su especie, “Agulares”, palabra que deriva del hecho de tener cuatro manos, dos delante y dos atrás.
    Con el tiempo, al descifrar los antiguos textos, los agulares aprendieron a crear las flores minerales y de metal. Estas, desde el alba hasta el crepúsculo, brillan en los horizontes desérticos de Amarillo.
    Pero, ¡no crean que los Agulares están solos en esta tierra! Cuentan con la ayuda de una interesante especie que puebla la gran Galaxia: la especie humana. Juntos, dan forma a las flores que adornan los paisajes de este mundo desértico y rocoso.

II

Morlo observaba el paisaje con su catalejo por las amplias ventanas de arenisca que, de modo natural, se forman en la roca amarillenta.
    ¡Había miles de flores!
    —Todo tiende a su centro y se estabiliza —dijo en vos alta.
    Miró a su última creación: La Flor de Oro y al verla brillar, pensó: “Mucha luz llega desde Alberta…”.
    Por la escalera irregular subía un humano de pelo castaño y le preguntó:
    —Sigus… ¿cuál es el número que el cielo dispuso para regir al orden estelar?   
    —¡Trece! —respondió el humano que, además era su asistente en la tarea de crear las flores minerales.
    —Si  el trece es el número con el que está construido el Universo, querido Sigus, ¿debemos suponer que son trece las divisiones del infinito?
    —Creo, Morlo, que es probable que sean trece…  —respondió de manera escueta el humano.
    Sigus hubiera dado una respuesta mejor, pero sus pensamientos estaban a una legua de distancia, más precisamente, en el terreno de su casa, donde experimentaba con algo maravilloso. Pequeños y finos pastos. 
    “¡Una verdadera alfombra viva!”, pensó orgulloso Sigus, y siguió: “Hice un verdadero milagro, porque en estado natural, crece muy disperso y despacio”. Entonces, se preguntó si el diálogo con el científico, que cada veintiocho vueltas de Amarillo a Alberta, le pagaba su sueldo, no se debería a que, con su telepatía, el agular sospechaba algo. Sospechaba que su atención estaba en el experimento de su casa.
    —Ya que no me prestas atención, eres libre de irte a tu casa —dijo el científico de la abstracción, que había leído los pensamientos de su empleado.
    El tiempo pago se había cumplido y Sigus,  acostumbrado a la telepatía de Morlo, sólo se creyó en la obligación de despedirse. Como se acostumbraba, saludó al agular con una mano. Ya en el camino bordeado por las piedras naranja fluorescente, sus preocupaciones regresaron. Pensaba en su esposa. Ella estaba extasiada con su experimento, pero a diferencia de él tenía sus propias ideas sobre lo que aún consideraba magros resultados.
    “¡Emma desea comerse el pequeño pasto!”, se dijo Sigus, angustiado, y dejó su habitual paso tranquilo y comenzó a caminar mas rápido. “Debo hacer lo imposible para convencerla de que ése no es el destino que he elegido para mi experimento”, se dijo cuando Alberta con sus rayos solferinos marcó el fin de aquella jornada.
    Llegó a la puerta de su casa de piedra. Un millardo de estrellas se asomó en el cielo y Emma, al verlo entrar, comentó:
    —Cuidaba tu experimento y me preguntaba, ¿qué vas a hacer con tan rico pasto?
    Sigus se sacó el poncho, se dejó el quitón y confesó:
    —Emma, ¿cuántas veces tengo que decírtelo? No lo veas como un alimento. Es sólo un experimento...  —Ella lo miró y él prosiguió—: Para algo cobramos un sueldo con el que podemos comprar vegetales.   
    Dejó el poncho en el perchero:
    —Vayamos al mercado y… 
    Pero no pudo terminar. Emma entró en un ataque de histeria y a grito pelado, exclamó:
    —¡Los vegetales del mercado no son ni la mitad de nutritivos que los de tu cultivo!  ¡Y estos los tenemos acá, sin tener que caminar una legua!
    —Emma querida, vayamos por partes —dijo un Sigus conciliador y en un intento de calmarla, agregó —: Salgamos a ver el cielo nocturno…
    Su esposa aceptó, no muy convencida, y luego de algunas vueltas, en las que ordenó enseres, al fin salió a observar el espectáculo del centro galáctico. Se sentó en el suelo junto a su esposo y, con imaginación, los dos vieron cómo el millardo de estrellas de múltiples colores hacían las veinte constelaciones  de ramilletes de flores geométricas. Varias estrellas fugaces cruzaban el firmamento. Un sordo silencio cubría el cielo y Emma fue la primera en hablar:
    —No quiero que pienses que estoy en contra de tu experimento… —Sigus se ordenó el pelo enrulado, sonrió, la acarició y ella continuó—: Sólo quiero saber cuál va a ser la finalidad de todo esto…
    Miró a su hermosa mujer con cariño y dijo:
    —Voy a contarte...
    —Soy toda oídos...
    —Una vez tuve un sueño. En ese sueño, el mundo aparecía cubierto de los más deliciosos pastos que alguna vez hayas probado… —sacó su pipa, preparó el tabaco—: ¡He descubierto una fórmula!
    —¿Para qué?
    Sigus parpadeó y respondió:
    —Para crear alfombras verdes y con ellas, cubrir nuestro desértico planeta —extendió la mano como si abarcara el horizonte—. ¡Nuestro mundo sería verde Emma! ¡Todos comeríamos del mejor pasto!
    —¡Podríamos volvernos ricos! —exclamó ella.
    Sigus supo que lo decía en broma. Rieron juntos, se les quitó un gran peso de encima y entonces se dijo a sí mismo: “Ahora sé que mi experimento está en buenas manos…”.




jueves, 22 de marzo de 2018

El Metro de Terciopelo Vol. 42 Charly de ''Somaticos''

Para el que le gusta solo escuchar las entrevistas, acá el audio desde MixCloud. 





miércoles, 21 de marzo de 2018

El Metro de Terciopelo Vol. 42 - Charly de Somaticos

Las tecnologías nos permiten que cada vez podamos crear con mas soltura nuestras obras. Ahora ya no es un imposible ver una entrevista de radio como en la televisión. Con ustedes: Charly del grupo "Somaticos".  






viernes, 16 de marzo de 2018

Cuento del sábado: El Arroyo

El arroyo







Romsol venía apresurado. Estaba inquieto y entonces dijo:
—¡Más rápido! ¡Más rápido! que debemos llegar al lago Trevul, en lo posible, antes de que atardezca.
Boros no pareció responder al mandato del otro y siguió al mismo ritmo que llevaba desde hacía un rato. El saetiano no había descansado bien la noche anterior y aparte sentía que había sido la más larga de toda su vida. Por eso, mientras que con cada paso se sostenía de la vara que ahora usaba para no tropezar, siguió al mismo ritmo y solo se preocupó en contemplar el paisaje que lo rodeaba.
El arroyo que hacia un rato había aparecido como un pequeño hilo de agua, ahora bajaba bordeado de elevaciones de piedra que formaban un acantilado. Caía en pendiente pronunciada y tenía unas tumultuosas aguas de esas que no invitan a nadar.
Boros pensó que el sonido del agua le ayudaba a apurarse y antes de que el argonita volviera a reprocharle, se apuró hasta ponerse a la par de los otros dos. Pero el saetiano no tuvo que sufrir mucho más aquel camino. Pues luego de otros mil metros, la pendiente descendió a una playa de guijarros.
La tarde todavía no terminaba, pero en ese cielo casi blanco y como adelanto de esa noche, se comenzaron a notar unos planetas anillados que por momentos y ante su inmenso poder y belleza, dejaban casi atontados a los dos visitantes.
—El que quiera tomar agua… —dijo argonita— Acá tiene este pocillo para beber.
Y le alcanzó a cada uno un pequeño recipiente plateado.
—Gracias —dijo Boros y le devolvió el recipiente mientras agregaba—: Prefiero nadar un poco a ver si al fin consigo sacarme un poco el cansancio.
—¡Con cuidado! —exclamó Romsol.
          —Yo prefiero beber —acotó el terrestre y también se adentró un poco en el agua.












martes, 13 de marzo de 2018

Nada mas lindo que hacer una zapada con amigos y en el bosque...

Mariana Alejandra Méndez en flauta, Machi Carreras en guitarra y quien escribe en melodica. Apoyo logistico: Blacky Negrito.



Les leo el capitulo "Flor de Urania'', del libro Flores del Planeta Amarillo

Seguimos con la lectura de capítulos del libro: "Flores del Planeta Amarillo". Ésta vez: Flor de Urania. 



Les leo el capitulo ''Flor de Cuarzo" de Flores del Planeta Amarillo

Un poco de lectura del mismo autor, es siempre una buena manera de mostrarse al mundo. Con ustedes: Flores del Planeta Amarillo


viernes, 9 de marzo de 2018

Cuento del sábado: Nubes Nocturnas


Nubes nocturnas





Algunas noches, extrañas nubes surcan los cielos. Según la ciencia, son el producto de la atracción lunar en la atmósfera. Aparte de ésta primera, para que aparezcan se deben dar otras dos condiciones: poca humedad y una temperatura de unos quince grados.
Los lugares ideales para observarlas son las zonas de montaña.   
Como resultado de la baja humedad y, gracias a la baja fricción del aire, estas nubes siempre están en movimiento. Sus formas son, por lo general, alargadas.
Por su poca frecuencia, si alguna vez se tiene la oportunidad de verlas, se recomienda: una mochila, abrigo, sentarse cómodo y admirarlas durante largo rato de modo cuidadoso.
No mucha gente sabe que hay seres que gustan de ellas.
Algunos de sus habitantes conocidos y de más fácil observación, son las aves y los murciélagos. Los difíciles son los silfos gigantes.
Como sábanas trasparentes surcan los aires y la dificultad al encontrar los silfos gigantes es recompensada al verlos volar en grandes grupos.
No se sorprenda de observar algún objeto metálico que refleja luces azules rojas y verdes. Ellos, los navieros de otros mundos, son los que crean este tipo de nubes. 



   

jueves, 8 de marzo de 2018

¡Llegamos al Metro de Terciopelo Vol. 40!

Como siempre digo: "Todo logro conlleva un esfuerzo", y en esta ocasión tan especial, contamos con la presencia de un amigo: Pablo Brian o Pablo Artexto, para los amigos. Con Pablo hablamos de libros y los procesos de distribución. Para finalizar y como frutillita del postre,La Licenciada en Cosas, Mariana Alejandra Méndez junto a Alexis Toledo, nos presentan un tema de su proyecto Suena Galáctica". 
    Algunas fotos y el programa:









lunes, 5 de marzo de 2018

¡Esto sucedió el 2 de Marzo en La Casita de los Chasquidos!

El 2 de marzo de 2018, en un lugar muy especial para mí y para muchos de la ciudad de Buenos Aires, llamado Pacha Mama o La casita de los Chasquidos, para los más amigos. En el final de sus 13 años de existencia. Sato Valiente en bajo y voz, Daniel Linares en voz y actuación. Uner Sbriller en actuación, Gabriel Freidkes en guitarra y Paloma Schachmann en teclados, flauta y saxo, nos presentan tal vez, la Opera Rock más importante hasta esta época: The Wall de Pink Floyd. Tema: Another Brick In The Wall. Acá, algunos temas en lista de reproducción:





sábado, 3 de marzo de 2018

Cuento del sábado: Un ermitaño ingles


Un ermitaño inglés








El ermitaño vivía con un grupo de leones. Se había perdido en una expedición, de eso hacía dos años. Nunca lo encontraron. Ahora sólo tenía sus dos valijas: una era la de su chelo y otra, la de la ropa, que iba alternando.
    Gracias a las notas de su violonchelo seguía vivo. Lo visitaban cuando amanecía. Él empezaba a tocar hasta la puesta del sol y los leones le llevaban carne cruda que cocinaba a la noche, bien tarde.
     Un día, mientras tocaba su música, un león macho trató de atacarlo y dos hembras se lo impidieron.
    En su nueva y extraña existencia, el ermitaño tenía una posesión especial. Se trataba de una cortina de grandes y bellas lentejuelas de colores, que había sacado de su casa y que había llevado, para colgar en la cabaña donde iba a hospedarse, si su destino no hubiera cambiado. Ahora, la cortina colgaba de tres maderas que simulaban una puerta, única obra que había llevado a cabo. Los leones, miraban esas grandes lentejuelas que, en sus reflejos, jugaban con el sol mientras él, hacía su música.



    

miércoles, 28 de febrero de 2018

El Metro de Terciopelo Vol. 39 - Sato Valiente

No puedo decir más, que una entrevistas maravillosa digna de escuchar de principio a fin. Con ustedes: Sato Valiente. 





¡Laberinto bilingüe desde Mercado Libre a todo el mundo!

Acá les dejo el enlace de Mercado Libre donde pueden adquirir este fantástico libro que, mientras practican ingles, pueden leer cuentos cortos y poesías de mi autoria 😊 







martes, 27 de febrero de 2018

Video de la entrevista a Gonzalo Aguerrido

Mientras esperamos a este miércoles cuando nos visite el músico argentino Sato Valiente. Les dejo un extracto de 15 minutos de lo que fue la divertida entrevista al poeta Gonzalo Aguerrido. Cámara: Matías Vanerio de radio La Vecinda. 







viernes, 23 de febrero de 2018

Cuento del sábado: Catalogador de Galaxias & Cataloger of Galaxies


Catalogador de Galaxias








Fue su decisión. Nadie lo obligó a lo que a él le daba el mayor de los placeres y que para otros, tal vez fuera una tortura.
    Con su cuerpo de sílice especialmente preparado para la tarea, ahora trasmite desde los bordes del cúmulo estelar septentrional de la estrella Arcturucs.
    Ciento cincuenta años lleva en su labor. Sabe que las reservas de su flujo de vida, gracias a la tecnología de los Antarianos, rozan los quinientos mil años. Por otro lado, según él nos contó, sacó la cuenta de que si catalogaba unas quinientas por cada día de Andrómeda y llenaba su ficha con todos los datos para luego reenviarla a las cincuenta y tres estrellas interesadas en su trabajo, tal vez pudiera catalogar cincuenta millones de colosales galaxias.
    Su estación espacial no es muy grande, pero sí lo suficiente como para no aburrirse. Es de estilo laberinto, en las que uno, aun conociéndolas, puede desaparecer en sus entrañas por largo tiempo, hasta encontrar de nuevo el camino.
    La estación es de forma cilíndrica, de no más de doscientos metros de largo y treinta de diámetro. Suficiente para tener una centena de recovecos y habitaciones que, con tecnología holográfica, como los que existen en cualquier selva de las estrellas interesadas en el proyecto, te hacen sentir en un pequeño mundo lunar, lleno de vegetación.
    Si uno se encontrara ahora mismo en su lugar, como nosotros mismos podríamos, vería mucha oscuridad desde las ventanas de su cabina preferida. También cuenta con otras cuatro, en total, cinco, todas diferentes. Pero aunque, en apariencia son incomparables unas de otras con muebles de culturas muy diferentes, también son funcionales a la tarea que él lleva a cabo. Para que ustedes se den una idea de las confluencias culturales entre las cinco cabinas, daremos el siguiente ejemplo: en una, se ve una manija para beber líquido, en otra de las cabinas de trabajo, el mismo artilugio es una esfera traslucida, que brilla al tocarla.
    Pero ¿Por qué tanta complejidad y lujo? , podría preguntarse alguien.
    Digamos que los interesados son suficientes, y saben lo que los largos períodos pueden llegar a provocar en la conciencia… En otros términos, para que quien, en su libre albedrío, ha elegido esta tarea no se vuelva loco y, con ello, se pierda la misión.
    Otro podrá preguntar: ¿Por qué una persona sola en una estación espacial haciendo este trabajo?
    Porque las culturas que introdujeron a esta persona siguieron este flujo de vida desde años antes de su nacimiento y saben que es la indicada.
    Otro integrante de este público eterno y atemporal podrá preguntar también: Pero ¿Por qué estar solo?
    En realidad todos estamos solos en el Universo. Los demás pueden estar cerca del cuerpo pero separados por años luz de nuestra conciencia. En definitiva, para que esta persona se concentre más en su tarea y, porque, la soledad es parte del experimento.
    09. X .120. 6574 Fin de trasmisión…





Cataloger of Galaxies






It was his decision. Nobody forces him what gave him the greatest pleasure and for others, it might be torture.
    With his body silica specially prepared for the task now transmitted from the edges of the northern star cluster Star Arcturucs.
    One hundred and fifty years have you been in their work. Known reserves of its flow of life, thanks to the technology Antarian, rub the five hundred thousand years. On the other hand, as he told us, he took account if cataloged five hundred for each day of Andromeda and filled in the form with all the data and then forward it to the fifty-three stars interested in your work, could perhaps classify fifty million colossal galaxies.
    Your space station is not very big, but enough to not get bored. It is a labyrinth style, in which one, even knowing it, may disappear inside her for a long time to find the way back.
    The station is cylindrical in shape, no more than two hundred meters long and one in diameter. Enough to have a hundred nooks and rooms with holographic technology, such as exist in any forest of stars interested in the project, make you feel in a small lunar world, full of greenery.
    If one is found now in place, as we ourselves can, see a lot of darkness from the windows of your favorite booth. It also has other four, a total of five, all different. But although apparently are incomparable each other with furniture from different cultures, they are also functional for the work he performs. For you to give an idea of cultural confluence between the five cabins, give the following example: in one, a handle is to drink liquid, in other booths work, the same widget is a translucent sphere that shines when touched.
    But why so much complexity and luxury? , You could ask someone.
    Let's say that the parties are sufficient, and they know what the long term can provoke in consciousness... In other words, for who in his free will, he has chosen this task does not go crazy and therefore, the mission is lost.
    Another might ask: Why would a person alone in a space station doing this work?
    Because cultures that introduced this person followed this flow of life from years before his birth and know that's the one.
    Another member of this eternal and timeless audience might also ask: But why be alone?
    Actually we are alone in the universe. Others may be close to the body but separated by light years of our consciousness. In short, for this person to focus more on its functions, because loneliness is part of the experiment.
    09. X .120. 6574 End of transmission...


   




jueves, 22 de febrero de 2018

El Metro de Terciopelo Vol. 38: Gonzalo Aguerrido

Un maravilloso suceso aconteció en la Vecinda y fue la visita al Metro de Terciopelo de un ser que vale oro. Con ustedes esta increíble entrevista: 





sábado, 17 de febrero de 2018

Cuento del sábado: Biografía de un astronauta secreto


Biografía de un astronauta secreto





I

De chico como cualquier niño de Buenos Aires jugaba en su casa, en una plaza o en la casa de un amiguito, hasta que un día, sus padres junto a un hombre de rostro misterioso, entraron a su habitación.  
Este será tu tutor por los próximos años, hijo… Ahora iras con él dijo su progenitor con una mano sobre su pequeño rostro mientras agregaba: Vendrá a buscarte los fines de semana y te llevará a jugar a un lugar muy especial.
El niño, sin entender de qué se trataba aquello, miró a su padre y preguntó:
—¿Ahora iré con este señor?
—Sí, hijo. —fue la corta respuesta de su progenitor.
Después de aquel día, la vida de este niño que luego se transformaría en escritor, ya no sería la misma.
En un principio, para él esta nueva experiencia, solo se trataba de unos señores amigos de su padre, que lo venían a buscar y lo llevaban a un extraño parque de diversiones lleno de salas de juego y salas de educación.
Nunca hubiera imaginado que por su intuición y sus capacidades de abstracción, había sido especialmente elegido para ser parte de una agencia secreta espacial de occidente.  

                                                                           II

Los años pasaron, la adolescencia llegó y a diferencia de sus amigos de barrio que, comenzaban con los juegos del enamoramiento. Él se dedicaba a desentrañar las intenciones de extraterrestres venidos de distintas partes de la Galaxia y más allá.
Él nos cuenta, que al igual que cualquier ciudadano de la sociedad argentina, tenía que cumplir una función visible. Por eso nos relata en diferentes entrevistas que, en aquella agencia secreta, le realizaban infinidad de pruebas psicofísicas. Nos cuenta que por lo anterior, descubrieron en él una gran necesidad de trasmitir sus vivencias. ¡Cosa que no está demás decir que en un primer momento casi se lo impidieron! Pero más adelante, al cumplir los dieciocho, la agencia que él nos dice es real, le permitió hacer biografías ficcionadas de sus experiencias con diferentes visitantes del Cosmos.
¡Vas a ser escritor!—le confirmaron en la agencia espacial secreta.
Todo lo anterior dicho, por supuesto, no lo podemos comprobar. En los siguientes cuentos de ficción, consideramos que está la oportunidad de recibir información verídica de experiencias con seres de fuera de este mundo. Por supuesto, el lector tendrá la última palabra.