Abajo dejo el enlace para el interesado que quiera pasar a chusmear un poco:
miércoles, 21 de junio de 2017
viernes, 16 de junio de 2017
Cuento del sábado: Viajeros del Tiempo & Saturday's Story: Time Travelers
Viajeros del Tiempo
Miro por mi ventana. Por ser
horas avanzadas de la noche, la situación me parece rara. A media cuadra hay
una persona en pose de meditación oriental. Es un hombre. Pero no termina ahí
la extrañeza: a su lado, en posición como para clavarle una daga, hay otro
igual, de pantalón negro y camisa blanca desabrochada.
Los dos parecen meditar en la quietud; se
los podría confundir con estatuas.
Para no perder la cordura, analizo la
escena, y concluyo que está congelada. Ninguna de los dos realiza movimiento
alguno y no parecen de este mundo. Pero, como si esta noche fuera de sorpresas
sin fin, como un espejismo, ¡desaparecen! Ya no están. Sólo una neblina
queda…
¡Estaban atrás del parque que da a la
ventana de mi habitación y se han esfumado! Antes de volverme loco, deduzco:
“Viajeros de otro mundo”. Lo que vi, espejismo de tiempo futuro.
Time Travelers
I look out my window. Due to the late hours of the night, the situation
seems strange to me. Half a block away there is a person in oriental meditation
pose. He is a man. But the strangeness does not end there: at his side, in
position as to nail him a dagger, there is another like him, with black pants
and white shirt, unbuttoned.
The two seem to meditate in
stillness; they could be confused with statues.
In order not to lose my
sanity, I analyze the scene, and conclude that it is frozen. Neither of them
makes any movement and they do not look from world. But, as if this night were
of endless surprises, like a mirage, they disappear! They are gone. Only a mist
remains...
They were behind the park that
shows through my bedroom window, and they have disappeared! Before I go crazy,
I conclude: "Travelers from another world". What I saw, future
time mirage.
domingo, 11 de junio de 2017
Video presentación: "Flores del Planeta Amarillo''
Este video fue creado como parte de la presentación de ''Flores del Planeta Amarillo''. Esta presentación todavía no sucedió y espero que acontezca en un futuro próximo. Por ahora, continua en el ciberespacio en la página de YouTube. Abajo el enlace.
Una alegría y un honor presentar: "La Vida con un Duende", en versión Tapa Blanda de Amazon
viernes, 9 de junio de 2017
Cuento del sábado: El Ermitaño Ingles & Saturday's story: The English Hermit
Un ermitaño inglés
El ermitaño vivía con un grupo de
leones. Se había perdido en una expedición, de eso hacía dos años. Nunca lo
encontraron. Ahora sólo tenía sus dos valijas: una era la de su chelo y otra, la
de la ropa, que iba alternando.
Gracias a las notas de su violonchelo seguía vivo. Lo visitaban cuando
amanecía. Él empezaba a tocar hasta la puesta del sol y los leones le llevaban
carne cruda que cocinaba a la noche, bien tarde.
Un día, mientras tocaba su música, un león macho trató de atacarlo y dos
hembras se lo impidieron.
En su nueva y extraña existencia, el ermitaño tenía una posesión
especial. Se trataba de una cortina de grandes y bellas lentejuelas de colores,
que había sacado de su casa y que había llevado, para colgar en la cabaña donde
iba a hospedarse, si su destino no hubiera cambiado. Ahora, la cortina colgaba
de tres maderas que simulaban una puerta, única obra que había llevado a cabo. Los
leones, miraban esas grandes lentejuelas que, en sus reflejos, jugaban con el
sol mientras él, hacía su música.
An English Hermit
The hermit lived with a group of lions. He had gotten lost in an
expedition around two years from now. They never found him. Now he only had his
two suitcases: his cello's case and the other, the one carrying the clothes
which he used alternately.
Thanks to the notes of his cello he was still alive. They visited him at
daybreak. He started playing until sunset and lions brought him raw meat which
he cooked at night, very late.
One day, while playing his music, a male lion tried to attack him and
two female lions stopped it.
In his new and strange existence, the hermit had a special possession.
It was about a bog and beautiful coloured paillette curtain, which he had taken
from his home to hang in the cabin where he was to stay, if his destination had
not changed. Now, the curtain hung from three timbers that simulated a door,
the only work that had been carried out. The lions, watched those big sequins
that in their reflections, played with the sun while he played his music.
Traducción: Delfina de la Torre
lunes, 5 de junio de 2017
Un honor mostrarles la versión Kindle de Flowers from The Yellow Planet
Por ahora en versión Kindle, su costo es de 0.99 Dolar. Abajo dejo el enlace 🌀
sábado, 3 de junio de 2017
Me da una gran alegría dejar el enlace a: ''Labyrinth". Mi primer libro traducido al ingles por mi amiga Delfina de la Torre
Por ahora en versión Kindle, su costo es de 0.99 Dolar. Abajo dejo el enlace 🌀
viernes, 2 de junio de 2017
Cuento del sábado: El juego del Dragón & Story of Saturday: The Dragon Game
El juego del Dragón
Iluminado por
la antorcha de Jorge, en medio de la gruta, descansaba un pequeño tablero y un
Dragón. El juego era de Persia, el obsequió de un hierofante, venido de Egipto.
El gran Dragón permitió que San Jorge
empezara, mientras decía:
—Si
pierdes, serás mi almuerzo del día.
Los dos se acomodaron a ambos lados del
tablero, y el Dragón agregó, indicando con una uña:
—Hagamos líneas de cuatro en este tablero
de cinco por cinco. Dos fichas seguidas, cada uno, en el primer turno y,
después, una ficha por turno, hasta que uno haga línea de cuatro. Así jugaremos
hasta sumar cinco partidas ganadas.
—Estoy de acuerdo —respondió San Jorge—.
Pero si tú pierdes, te dejarás matar por mi espada.
—¡Já!
—rió el Dragón, y comenzaron.
Un rato después, San Jorge dijo:
—¡El
que ríe último, ríe mejor! —y mató al Dragón.
The Dragon game
Illuminated by
George's torch in the middle of the cave, a small board and a Dragon rested.
The game came from Persia and had been given to him by a Hierophant from Egypt.
The
great Dragon allowed St. George to begin, as he said:
—If you lose, you will be my lunch of the
day.
The
two of them settled on both sides of the board, and the Dragon added indicating
with a fingernail:
—Let's
make four lines on this panel of five by five. Two successive chips each in the
first turn and then one chip each in turn, until one of us does a line of four.
So we will play until we score five games.
—I
agree —replied St. George—. But if you lose, you'll let yourself be killed by
my sword.
—Ha!
laughed the Dragon, and the game began.
Finally,
a while later, St. George said:
—¡He who laughs last, laughs best! —And
he killed the dragon.
Traducción: Delfina de la Torre
miércoles, 31 de mayo de 2017
''Soy un Mosquito'' cámara de Gonzalo Collados
Este vídeo me lo grabaron en la calle. Gracias Gonzalo Collados.
domingo, 28 de mayo de 2017
''Laberinto'' ¡Ahora en todo el mundo!
sábado, 27 de mayo de 2017
''Flores del Planeta Amarillo'' ¡Ahora en todo el mundo!
Poesía del sábado: Libertad Solar
Libertad Solar
i
Helios, dorado,
fulguroso, amoroso, dios comunicador, corres y llenas de savia al agua
universal que nutre de vida al sistema solar.
La libertad nace del alma y, así a
ella debemos ir en nuestro viaje a través de la madre galáctica, en este
pequeño asiento que es nuestro planeta.
Mercurio, potasio,
sodio y oxigeno.
Eres inestable
y mercurial,
Tu sabio hijo Hermes,
llegó a la Atlántida y luego a Egipto.
Compenétrate en ti mismo, querido
hermano, y busca la verdad en tu interior…
Venus, beige, anhídrido
carbónico y oxigeno.
Hijo de
Afrodita y Vulcano.
Desde el
oriente nos visitan, nos enseñan y nos regalan:
Amor, belleza,
fertilidad, trigo y abejas…
Ella te guiará hacia fuera de una realidad
de paredes como telas que nublan tu visión…
Gaia… silicio,
aluminio, magnesio y agua.
Eres Tellus
Mater con Urano.
Creaste a
Océano, Hperión, Tea, Rea, Temis y Crono.
Tus hijos te
maltratan… son promesa de la Galaxia.
No permiten ver los amplios campos
de amapolas donde puedes vivir como un rey.
Marte, rojizo por
tu oxido de hierro,
dios de la
guerra, hijo de Júpiter y Juno.
Una humanidad
agoniza bajo tu cuerpo.
Una nueva llega desde Terra.
Tú eres el Rey de la Creación y el sistema
impuesto desde tu más tierna infancia te ha violado tu más precioso tesoro: tu
interior.
II
Júpiter, nubes
brillantes, relámpagos gran mancha,
Hidrogeno y
Helio, Optimus, Maximus.
Hijo de
Saturno y de Ops, padre de dioses y hombres.
Una humanidad
habita en Ganimedes.
Deja a la imaginación correr en
libertad y ella, te guiará a un mundo nuevo…
Saturno, blanco,
helio, hielo y piedras preciosas.
Estrella errante,
ser antiguo y anillado.
Eres hijo de
Urano y Gea.
¿Un rayo tuyo,
confundió nuestras lenguas?
Con tus manos creadoras, dale forma desde
tu sol interno a ese mundo nuevo…
Uranus, hielo,
hidrogeno y roca.
Eres cielo y
firmamento.
¡Padre de Titanes!
Un puente te
une con Terra.
Desde las
emociones enseñas a hacer colores.
Aléjate de los sistemas de
creencias ya establecidos, y establece el tuyo propio. Porque tú eres el rey…
Neptuno, agua
universal, reino de castillos dorados, hijo mayor de Saturno y Ops, hermano de
Júpiter y Plutón.
Tus habitantes
de las aguas crecen y obedecen las leyes del amor…
Crea, crea y crea que, cuando
quieras darte cuenta, serás Uno con la Creación.
Plutón, blanco
nitrógeno y roca roja.
Hijo de Saturno
y Ops.
Justo e
inflexible, esposo de Proserpina.
¿Tus hijos habitan
el último regazo…?
¿Nos visitan disfrazados
de Hombres Pastilla?
domingo, 21 de mayo de 2017
Feria del libro Independiente CHILE
FLIA son las siglas para feria del libro independiente, dónde la letra A tiene muchos significados: Alternativa, Autogestionada, Autogestivo, Anarquista, Alegre, Etc. Estas ferias de editoriales independientes se hacen presente donde los libros no suelen llegar y están interesados en torno a las políticas del libro. Creen que el libro, además de ser económico, debe ir hacia donde están las masas y abrir ahí un nuevo público lector.
Esta iniciativa surge hace 11 años en Argentina, ante la negativa de la feria internacional del libro de Buenos Aires La Rural para que algunas editoriales independientes expusieran en ella. Con la idea de enfrentar dicha situación y a modo de manifestación, estas editoriales se organizaron y se pusieron a exponer sus trabajos justo en la puerta de la feria del libro, dando forma a lo que sería la FLIA. El año 2008, editoriales independientes chilenas comienzan una relación con la FLIA Argentina y lo que comenzó como una relación de intercambio de libros, se transformó en la idea de replicar la experiencia de FLIA en Chile, generándose así ese mismo año la primera FLIA en Chile.
FLIA, a diferencia del común de las ferias del libro, es principalmente callejera, llevando los libros donde hay gente que normalmente no tiene contacto con ellos. Además de exponer sus materiales, se hacen lecturas publicas incentivando a la gente a adquirir este hábito. Saben perfectamente que muchas veces no venderán muchos libros, pero así como tienen instalaciones que les sirven para vender, tienen otras para solamente divulgar y acercar estos libros al pueblo.
El conjunto de editoriales independientes que conforman FLIA tienen una relación no solo solidaria con el pueblo, sino también entre ellas. Cuando alguna se logra integrar a otra feria intenta conseguir espacios para que expongan las demás editoriales. De no conseguirlo llevaría a la feria no solo sus libros, sino que también los de las otras editoriales independientes.
PRÓXIMAS FECHAS: ¡¡ FLIA UNIVERSITARIA EN MAYO !!
Desde el miércoles 17 de mayo, está desarrollándose la FLIA (Feria del Libro Independiente y Alternativo en Latinoamérica) en algunas universidades, donde está participando Periódico El Pueblo. Quedan todos invitados a visitarla en las próximas fechas (23, 24, 26 y 31 de mayo) y agradecemos profundamente la invitación.
23 de mayo; 11:30 a 15:00 hrs. U. Cardenal Silva Henríquez
24 de mayo; 11:30 a 15:00 hrs. Derecho U. Central
26 de mayo; 12:30 a 15:30 hrs. Filosofía U. de Chile
31 de mayo; 12:00 a 17:00 hrs. Pedagógico, UMCE
viernes, 19 de mayo de 2017
Cuento del sábado: Jack
Jack
I
En una mañana de primavera, el sol
jugaba con las hojas de los árboles cercanos y, en los pastos del bosque,
crecían algunas violetas silvestres.
El día estaba muy luminoso y, mientras contemplaba de pie la naturaleza
que lo rodeaba, Jack descansaba a gusto.
Vivía en paz consigo mismo y un sentimiento de unión con el Universo lo
embargaba.
Era parte del bosque. Su nombre, que aceptó sin condiciones, lo sentía
muy parte suya. Estaba orgulloso de él. Orgulloso de tener el mismo nombre que
su amigo.
Dos gorriones se acercaron a sus pies. La primera visita de la mañana.
Aceptó la compañía de los gorriones, mientras estos daban pequeños brincos a su
alrededor.
La tarde pasó y siguió en el bosque pues no tenía a dónde ir. Las
estrellas aparecieron y unos visitantes surgieron caminando en dirección a
Jack.
Eran dos hombres que, lentamente, y a un paso que se podría llamar
esquivo, caminaban hacía donde él se encontraba. Se detuvieron a sólo diez
metros. No parecían haberlo visto.
En el silencio del anochecer, Jack podía escucharlos y, con un poco de
perspicacia, cosa propia entre los suyos, notó que el más alto era el mayor. Tenía
barba negra y acariciaba su barba como si con eso lo hiciera parecer más
inteligente. Luego, guardó su mano izquierda en el bolsillo del enterizo de
jean. El otro tenía pelo corto y lacio, llevaba un traje de vestir azul oscuro,
camisa blanca a medio desabrochar. No llevaba corbata puesta.
Por lo que pudo escuchar, el de traje se llamaba Paul y trabajaba en la
financiera del pueblo, a unos cinco kilómetros del lugar.
El hombre con camisa y pelo corto trataba de hacerle entender algo a su
compañero:
—Te digo que ya no tiene familia. Nadie más que un tío millonario que
vive en Europa, y no lo ve desde hace años.
—Pero si… —el otro lo interrumpió haciendo un ademán—. Pero si…
—Nada. Hace dos años, cuando fue el funeral de su abuelo, aparte de él,
todos los que estábamos éramos gente del pueblo.
Con toda la pinta de montañés, entero de vaquero, barba larga y no muy
seguro de la idea de su compadre igual dijo:
— ¿Cuál es el plan?
El hombre de traje, a sabiendas de que ya tenía al otro convencido,
guardó silencio ante la pregunta. Se acomodó las solapas del traje azul y, como
si fuera a dar un discurso de fin de año, se paró bien derecho —Como sabes, lo
conozco desde chico, es más, fui a la escuela con él. Nunca soporté su estúpida
bondad. Pero… bueno, eso es otra cuestión. Siempre se manejó mal en los
negocios —ahora le sonreía a su compañero—. Hasta podríamos estafarlo todo el
resto de su vida sin que el chorlito sé diera cuenta.
—Entonces, ¿no sería mejor que?… —el otro no lo dejó terminar. Lo miró con cara de lobo que encuentra su
Caperucita perdida y, cuando vio que su compadre no hacía intento alguno de
continuar, se dispuso a seguir. Estaba claro que, si había un jefe, ése era el
de traje.
—Lo haremos a mi modo, será muy simple. En la oficina tengo los papeles
con la herencia, que le hice firmar la semana pasada. Como lo preveía, el muy
tonto firmó sin leer. Le dije que eran los últimos documentos de la herencia de
su abuelo.
—¿Está tu nombre en ellos, Paul?
—Por supuesto, la herencia de todo el campo, con el ganado, la casona…
hasta los perros —el otro rió festejando a su compañero.
—Bueno, Henry no te preocupes por tu parte, luego que…
Un ruido de pasos se escuchó no muy lejos, y el otro se detuvo.
—¿Escuchaste eso Paul?
—Sí… será mejor que sigamos mañana a la misma hora. Tú ve por allá y yo
volveré por donde vinimos. Hasta mañana, Henry.
—Hasta mañana, Paul.
II
Despertó con el alba. La mañana se fue
despejando con el correr de las horas y Jack siguió en el bosque dándole
vueltas a sus pensamientos. Veía la brisa ir y venir, contemplaba a las aves en
sus recorridos de árbol en árbol. Se quedó toda la tarde esperando a que
volvieran los dos hombres del anterior.
El primero en llegar fue el hombre de barba, Henry. Salieron las
primeras estrellas, los últimos colores solferinos del atardecer desaparecieron
y el montañés se puso a dar vueltas por las inmediaciones.
Por lo visto, no llevaba reloj, y estaba impaciente. Se tocaba la barba,
daba grandes pasos por los pastizales.
Esperó casi media hora, y el otro no aparecía. Cuando llegó, vio que
llevaba un traje celeste con la misma camisa del día anterior. Traía un pequeño
maletín color café.
—¡Viniste!
—No te iba a fallar.
Luego de hablar algunas banalidades sobre las tareas de aquel día, el
hombre de traje se dispuso a seguir con el plan.
—Los papeles están listos; sólo hubo una pequeña variante —interpuso una mano para que
no lo interrumpiera—. Ahora somos tres.
— ¿Cómo que tres? Pero… ¡En qué va a acabar esto, Paul!
—Déjame explicarte —el otro hizo un gesto apesadumbrado y afirmativo con
su cabeza—. Nunca se me ocurrió que podría suceder esto.
— ¿Qué?
—Ayer a la tarde, estaba por traer el original, y una copia de la
herencia firmada. Pero, a último momento, la duda me atrapó… y ya sabes cómo es
eso…
—No es buena consejera.
—Exactamente. Dejé los papeles en el escritorio. Hoy a la mañana llegué
a la oficina, y alguien ya había abierto la puerta. La primera persona que se
me cruzó por la cabeza fue Carol que podría haber leído los papeles. Cuando
entré, estaba haciendo lo que tanto temía,
y me miraba con los papeles en la mano. En ese momento, se me cruzaron
mil ideas, pero solo dos soluciones posibles. Una era matarla a ella también.
Ya sabes cómo es Carol.
—Sí, está bien buena.
—No, tonto, lo que quiero decir es que no es una mujer de muchas vueltas.
Enseguida le expliqué todo lo que habíamos planeado. Accedió, si recibía el
treinta y tres por ciento de las ganancias del campo.
—Bueno, como dice el dicho, lo hecho, hecho está. Entonces, ¿cuál es el
plan?
—Ya ideé los últimos detalles con el agregado de Carol. No le va a salir
tan barato —dijo, enfatizando las dos últimas palabras, y el otro hizo un gesto
como si fuera lo más obvio—. Tendrá que ganarse su parte haciendo de campana en
la puerta de la estancia. Llegaremos a las seis de la mañana en tu camioneta.
Mientras nosotros recorremos a pie los últimos trescientos metros hasta la
casona, ella se quedará en la entrada, con la camioneta en marcha por cualquier
imprevisto. Tocaremos la puerta y, cuando nos abra… pasamos como si estuviéramos
de visita con la excusa de algún negocio. A la primera oportunidad, a una señal
mía, tú le inyectas el veneno. Llevaré una segunda jeringa, por si se complica.
El montañés, no muy convencido de lo último, igual dijo:
—Y Jack será historia.
Los dos rieron, mientras a Jack, le recorría un escalofrío por todo el
cuerpo. La víctima era su amigo, el que le había dado un nombre a él, que no
tenía ninguno. Debía avisarle. Pero, ¿cómo?
Mientras los dos hombres se alejaban, arreglando los últimos detalles de
su malévolo plan, sintió toda la impotencia que nunca antes habría
sentido.
Aquella noche, Jack durmió intranquilo y despertó al amanecer con toda
la congoja que se puede sentir, cuando se tiene la certeza del peligro que
corre un ser querido y nada se puede hacer.
A media mañana, volvieron los dos hombres trayendo, con mucho esfuerzo,
un gran costal. Lo arrastraban por el bosque, y llevaban cada uno unas palas al
hombro.
—¿Dónde? —preguntó el montañés.
El otro sé acercó a Jack y una sonrisa malévola se le dibujó en el
rostro.
—Acá.
—Pero, ¿si lo descubren?
—No te preocupes por eso. No perdamos más tiempo.
Durante un buen rato cavaron en el lugar y, poco después, tiraron el
pesado costal al pozo.
Después pusieron una capa de pasto y la única diferencia que se veía era
una nueva y pequeña elevación en el terreno. Fuera de eso estaba como
antes.
Sabía quién estaba en el costal y lloró en silencio…
A los cinco minutos, el ruido de una camioneta a toda marcha se oyó a lo
lejos. Momentos después, a unos veinte
metros de Jack, la camioneta coleaba en la tierra, y frenaba.
—¡Vamos! ¡Rápido! Todo ha salido mal —gritó una muchacha desde la
camioneta.
Los dos hombres se miraron por un momento y, sin dudar, corrieron rumbo
al vehículo, mientras éste salía como había llegado.
Jack no pudo terminar de entender todo lo que sucedía cuando llegó más
gente. Esta vez, un gran auto azul del que bajaron cuatro hombres. Tres de
ellos eran oficiales, mientras que el último, llevaba puesto un traje negro y
un impermeable encima.
—La señora Blanck dijo que iban en ésta dirección.
—Pero yo no creo…
—Piense una cosa, Fernández, llevaban un costal. ¿Qué cree que llevaban
en el costal? —dijo el hombre de impermeable a uno de los oficiales.
—. Sí ya sé, ya sé—respondió el otro.
El de impermeable caminó como dudando hacia Jack y su rostro, al ver el
nombre, quedó paralizado.
—¡Vengan, miren esto! —los otros se acercaron y, como fotocopias,
quedaron con la misma expresión atónita.
—¡Busquen por alrededor!
Con la orden del hombre de impermeable, los tres oficiales, se pusieron
a trabajar al momento mientras una traía una pala. Luego de mover un poco la
tierra, volvieron todo a su lugar.
Como si la obra de los malhechores hubiera tenido cierto sentido y
planificación, los cuatro hombres quedaron pensativos.
Como si hubiera estado preparado por años, el nombre permanecía tallado
en el tronco.
Era su árbol preferido, el lugar del bosque de su niñez. Ahí se sentaba
a leer o, simplemente, a escuchar a la naturaleza, y comentaba con su amigo de
largas ramas, jugando, tal vez, a que él lo escuchaba.
III
Por muchos años no hubo días como
aquellos, en ese bosque del Estado de Colorado.
Los árboles nunca olvidaron al muchacho que contaba cuentos en voz alta
y, cada tanto, le pedían a Jack el único árbol con nombre. Que contara otras
cosas de aquel muchacho.
Cómo, a los seis años, con el cuchillo que su abuelo le había regalado
para su cumpleaños, talló en grandes letras su nombre en el frondoso tronco.
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